TARRO DEL ABURRIMIENTO:
El tarro del aburrimiento y/o tarro contra el aburrimiento, es un recurso que puede resultar interesante para utilizar en determinadas ocasiones tanto en el cole como en casa. Consiste en coger un tarro o bote en el que podamos introducir papelitos con diferentes ideas y actividades para realizar en esos momentos en el que el niño o niña se aburre y no se le ocurre qué hacer. En el momento en que el niño decida usar el tarro, ha de coger 3 papelitos y escoger una de las opciones propuestas. Es importante que las actividades que se metan en este bote surjan de los niños para que les resulten motivadoras así como disponer de los materiales necesarios para las mismas antes de empezar a utilizar el bote (posibles ideas: recortar fotos y crear un collage, colorear mandalas, hacer collares con macarrones, crear figuras con plastilina, hacer puzzles…). Se adaptarán a la edad de los niños.
EL FRASCO DE LOS GRITOS
El enfado es una emoción básica muy presente en la etapa infantil. Para aprender a gestionarla les presentamos el frasco de los gritos como un frasco muy especial en el que guardaremos nuestros enfados y nuestros gritos. Para ello, se coge un bote, preferiblemente de plástico para evitar accidentes y que pueda usarse de forma autónoma y se decora. Luego se coloca en un lugar accesible. En infantil, cuando los niños sientan rabia y tengan ganas de gritar, van cogen el bote y gritan dentro, después lo cierran para que el enfado quede ahí dentro. Después se puede hablar porque estaban enfadados, cómo se sentían, como se sienten ahora... En Primaria, se escribe en un papel el motivo del enfado y con quien nos se han enfadado y se guarda dentro del bote. Una vez a la semana o cuando el bote esté lleno, podemos abrirlo y leer los papeles y reflexionar sobre ellos.
EL BOTE DE LA CALMA
Consiste en un bote transparente que contiene un líquido denso dentro, con brillantina y pequeños objetos en suspensión pompones, estrellitas…). El bote se agita un momento y al parar, los niños/as pueden ver cómo los objetos se mueven lentamente y van cayendo. Esto hace que los niños/as se tranquilicen concentrándose en los movimientos del interior del frasco.
EL BOTIQUÍN DE LAS EMOCIONES
Un gran recurso para trabajar las emociones en clase es el Botiquín de las Emociones. Dentro de él encontraremos el material necesario para curar a nuestros alumnos. Contiene por ejemplo, un cojín de pedorretas, ideal para partirnos todos de risa cuando alguien está triste; una capa de superhéroe para vencer la timidez; una pelota antirrábica, esencial para los enfados; un caleidoscopio mágico para vencer el aburrimiento… puede contener todo lo que os podáis imaginar.
EL ESPEJO DE LAS EMOCIONES
Esta actividad consiste en coger un espejo para cada persona, da igual su tamaño, basta con poder verse la cara. El personaje modelo debe realizar ante su propio espejo el gesto de una emoción y el resto deberá imitar esa emoción, con esta actividad, conseguiremos que los/as niños/as se vean a sí mismos y así comprenderán el significado de cada una, integrando el concepto de la misma.
EMOCIÓNATE CON VIVALDI
Esta actividad está pensada para desarrollar la creatividad y la libertad de expresión, dejando libertad para que el alumnado muestre sus emociones. Para ello primero crearemos un ambiente relajado, donde el alumnado estará tranquilo, concentrado. Una vez creado el ambiente pondremos música clásica, LA PRIMAVERA de Vivaldi. Escucharemos la canción con los ojos cerrados y posteriormente dibujaremos y expresaremos las emociones y pensamientos vividos en una hoja Din A3. Una vez terminada la obra explicaremos que hemos dibujado, por qué, qué hemos sentido con esa música, como nos hemos encontrado….

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